Compartir turnos es una parte fundamental de la vida diaria. Desde esperar en fila en el supermercado hasta jugar un juego de mesa o participar en una discusión en el aula, compartir momentos con otros requiere paciencia y conciencia social.
Ya es bastante desafiante para los niños neurotípicos dominar el concepto de esperar. Para aquellos con desafíos del neurodesarrollo, como el trastorno del espectro autista (TEA), aprender a tomar turnos puede ser aún más difícil.
Dado que ceder el turno depende en gran medida de las señales sociales, la comunicación y el control de impulsos, los niños en el espectro a menudo necesitan una guía estructurada para desarrollar estas habilidades. Al comprender por qué el ceder el turno es difícil e introducir intervenciones intencionales, los padres y profesionales pueden saber cómo apoyar mejor a los niños con autismo a medida que desarrollan esta capacidad.
En este artículo, discutiremos cómo el análisis conductual aplicado (terapia ABA) enseña a tomar turnos y ayuda a los niños a navegar las interacciones sociales.
- El respeto por los turnos de conversación apoya las habilidades sociales a lo largo de la vida. Aprender a esperar y compartir ayuda a los niños a participar con mayor éxito en la escuela, en las amistades y en las actividades familiares.
- El ABA descompone habilidades complejas en pasos manejables. Los terapeutas aumentan gradualmente el tiempo de espera y las expectativas sociales basándose en el progreso de cada niño.
- Los recursos visuales reducen la incertidumbre. Los temporizadores, los horarios y las imágenes del tipo “primero esto, luego aquello” hacen que la espera sea más predecible y menos estresante.
- El refuerzo positivo fomenta comportamientos duraderos. Los elogios inmediatos y las recompensas significativas motivan a los niños a practicar repetidamente cómo turnarse de manera adecuada.
¿Cómo afecta el turno en la conversación a los niños en el espectro autista?
El tomar turnos puede ser un concepto muy confuso para los niños con autismo, ya que fundamentalmente requiere pausar una actividad placentera y esperar a que otra persona termine la suya. Para un niño dentro del espectro, este retraso puede inducir ansiedad, frustración o una completa pérdida de interés.
Debido a que el autismo a menudo implica desafíos con la comunicación, un niño puede tener dificultades para comprender las pausas conversacionales o interpretar el lenguaje corporal que indica que es su turno de hablar o actuar.
Es posible que les resulte más difícil interactuar con sus compañeros, simplemente porque no pueden predecir ni seguir el flujo natural de ida y vuelta del juego.

No solo eso, sino que las dificultades relacionadas con las funciones ejecutivas —como el control de los impulsos y la memoria de trabajo— pueden hacer que el hecho de esperar resulte abrumador tanto física como emocionalmente. Si un niño tiene una mayor sensibilidad ante la gratificación diferida, compartir un objeto puede parecerle una pérdida permanente.
Al igual que el autismo en sí, los niños tienen experiencias muy diferentes y únicas al aprender las estructuras sociales. Por eso es tan importante brindar apoyo adicional durante el juego y las rutinas diarias.
| Habilidad de toma de turnos | Retos habituales para los niños con TEA | Respuesta a la terapia ABA |
|---|---|---|
| Intercambio conversacional | Dificultad para reconocer las pausas verbales, interrumpir las conversaciones o percibir las señales sociales. | Instrucción directa, guiones conversacionales, desvanecimiento del guion y señales visuales para enseñar la temporalidad adecuada. |
| Juegos de mesa y actividades grupales | Tomar piezas fuera de turno, abandonar actividades mientras se espera, frustración al perder. | Seguidores visuales de turnos, sistemas de refuerzo de fichas y exposición gradual a la espera y la pérdida. |
| Compartir juguetes | Dificultad para renunciar a juguetes predilectos y comportamientos territoriales. | Práctica estructurada de “Mi turno, tu turno” con breves tiempos de espera y refuerzo positivo inmediato. |
| La espera en el juego físico | Dificultad para hacer fila, seguir las instrucciones de los compañeros y esperar de manera segura. | Historias sociales, modelado por pares, indicaciones de proximidad e independencia gradual mientras se espera. |
¿Cómo enseña ABA el concepto de tomar turnos?
La terapia ABA es un plan de tratamiento altamente individualizado y personalizado. Antes de que un niño pase por su primera sesión de terapia, se realizan evaluaciones exhaustivas para valorar sus necesidades, puntos fuertes, retos y preferencias.
A través de los comentarios de los padres, las observaciones y las experiencias prácticas, el equipo terapéutico de su hijo elaborará un plan de tratamiento adaptado a sus características y necesidades específicas. Este plan servirá de guía para las intervenciones, ya que los terapeutas recopilarán datos durante las sesiones y los analizarán posteriormente para evaluar el progreso de su hijo hacia el logro de sus metas.
Al enfocarse en la toma de turnos, un Analista de Conducta Certificado (BCBA, por sus siglas en inglés) desglosará este complejo concepto social en hitos pequeños y manejables.
No se espera que un niño al que le cuesta esperar 30 segundos para recibir un juguete pueda jugar un juego de mesa completo de inmediato. En cambio, el equipo terapéutico comenzará por enseñarle al niño a tolerar breves intervalos de espera antes de ir aumentando gradualmente las expectativas.
La gran ventaja de la terapia ABA es su flexibilidad. Los equipos terapéuticos pueden trabajar directamente con padres, familiares, maestros y otros profesionales para ajustar el plan de tratamiento a las necesidades y desafíos específicos de su hijo en el momento actual.
Esto garantiza que la intervención refleje su nivel de habilidad actual, previniendo la frustración y fomentando un crecimiento constante.
¿Qué estrategias se utilizan para ayudar a los niños a dominar el respeto de turnos?
Gran parte de los desafíos que enfrentan los niños al turnarse están relacionados con los comportamientos y la regulación emocional. La interrupción repentina de una actividad puede generar estrés, y la presión adicional del entorno de los compañeros puede aumentar la carga emocional, todo ello en un momento en el que están tratando de participar y disfrutar de su juego.
Los terapeutas ABA lo saben y adaptarán sus estrategias e intervenciones conductuales a métodos que hayan demostrado ser efectivos, así como a lo que resuene específicamente con su hijo.
Refuerzo positivo
La integración del refuerzo positivo fomenta la manifestación de conductas deseables en lugar de aquellas que resultan inútiles o dañinas. Cuando un niño entrega un juguete sin problemas o espera su turno sin tener un arrebato conductual, el terapeuta refuerza de inmediato esa conducta con un elogio sincero, una recompensa favorita o el acceso a una actividad que le guste.
Soportes visuales
Los horarios visuales, las fichas físicas y los temporizadores de cuenta regresiva son herramientas excepcionalmente útiles. Si un niño puede ver visualmente un temporizador que cuenta hacia atrás o una tira visual que dice “Primero [Turno del compañero], Luego [Mi turno]”, el concepto abstracto del tiempo se vuelve concreto, reduciendo drásticamente la ansiedad.
Narrativas sociales y modelado
Los terapeutas a menudo utilizan historias cortas y personalizadas que describen una situación social específica, qué esperar y cómo comportarse. Al leer historias sobre cómo respetar turnos o al observar a un terapeuta modelar el comportamiento correcto con un compañero, los niños pueden ensayar mentalmente el escenario antes de experimentarlo en la vida real.
Blue Gems ABA apoya el desarrollo de habilidades sociales
Aprender a tomar turnos es una habilidad fundamental que abre la puerta a amistades más profundas, transiciones escolares más fluidas y una mayor independencia. Al adaptar el plan y las técnicas utilizadas, la terapia ABA puede apoyar mejor a los niños en el dominio de este hito de desarrollo tan sensible pero importante.
En Blue Gems ABA, nuestro equipo de terapeutas con amplia experiencia acompaña a los niños con trastornos del espectro autista en cada etapa de su desarrollo social. Evaluamos constantemente el progreso de cada paciente hacia sus metas y ajustamos los planes de tratamiento cuando es necesario para adaptarnos exactamente a su situación actual.
Para obtener más información sobre cómo podemos apoyar el desarrollo social y conductual de su hijo, por favor Contáctenos Hoy.
1. ¿Por qué a los niños con autismo les resulta tan difícil respetar los turnos?
Muchos niños con TEA tienen dificultades con las señales sociales, el control de impulsos y la gratificación diferida, lo que hace que la espera les resulte estresante o confusa.
¿A qué edad debería ABA comenzar a enseñar la toma de turnos?
La alternancia en la conversación puede introducirse tan pronto como un niño esté preparado para ello desde el punto de vista del desarrollo, comenzando a menudo con periodos de espera muy cortos durante el juego.
3. ¿Pueden los padres practicar el turno de palabra en casa?
Sí. Los juegos sencillos, compartir juguetes favoritos y el uso de elogios constantes pueden reforzar las habilidades aprendidas durante la terapia ABA.
4. ¿Qué sucede si mi hijo se molesta mientras espera?
Los terapeutas ABA suelen acortar el tiempo de espera, proporcionar apoyos visuales y aumentar gradualmente las expectativas a medida que el niño se siente más cómodo.
5. ¿Cuánto tiempo toma aprender la alternancia de turnos?
El progreso varía para cada niño, pero la práctica constante en los entornos de terapia, hogar y escuela a menudo conduce a una mejora constante.
