Comprender la regresión frente a la meseta en los niños pequeños autistas
El análisis conductual aplicado, o terapia ABA, es el tratamiento de referencia para los niños con trastorno del espectro autista (TEA). Como enfoque científico del aprendizaje, la terapia ABA ayuda a los niños a adquirir las habilidades sociales, comunicativas y de la vida diaria con las que suelen tener dificultades, al tiempo que les ayuda con los comportamientos negativos y/o perjudiciales.
Mediante estrategias específicas adaptadas a cada niño, los terapeutas ABA ayudan a sus pacientes a desarrollar estas habilidades y a crecer con el tiempo. Tienen objetivos concretos que alcanzar y utilizan los métodos, herramientas y estrategias que mejor funcionan para cada niño.
A veces, los niños pueden retroceder o estancarse en su progreso en la terapia ABA, especialmente cuando se convierten en niños pequeños.
En este artículo, detallaremos cómo entender la regresión frente a la meseta en los niños pequeños autistas.
Principales conclusiones
- Regresión es la pérdida de habilidades previamente dominadas, que suele observarse entre los 15 y los 30 meses de edad.
- Meseta es cuando un niño deja de progresar pero no pierde las habilidades existentes.
- La terapia ABA aborda regresión volviendo a lo básico y controlando los desencadenantes de la ansiedad.
- La terapia ABA aborda mesetas modificando el plan de tratamiento, los objetivos y las estrategias para volver a implicar al niño.
- El análisis de datos y los enfoques individualizados son clave en ambos escenarios.
Índice
¿Cómo es la regresión?
La regresión consiste en que un niño autista experimenta una pérdida o disminución notable de ciertas habilidades que ya domina. Puede ocurrir que el niño hable con frases u oraciones completas y, de repente, pierda la capacidad de hablar.

También puede manifestarse de otras formas, como que el niño deje de tener interés por los juegos interactivos, no se relacione con los demás o deje de establecer un buen contacto visual. Puede dejar de realizar actividades de autocuidado, como ir al baño o lavarse las manos.
A medida que esto ocurre, también puede notar que el niño tiene más problemas para autorregularse y que tiene comportamientos repetitivos y/o autoestimulantes con más frecuencia.
La mayoría de las veces, la regresión en los niños autistas se produce entre los 15 y los 30 meses de edad.
¿Cómo aborda la terapia ABA la regresión?
Para abordar la regresión, los equipos de terapia ABA volverán "a lo básico" para intentar reforzar las habilidades del niño. Pueden utilizar el análisis de tareas y volver a dividir las habilidades en pasos más sencillos para ayudar al niño a reconstruir las habilidades que perdió gradualmente.
Se asegurarán de que los reforzadores que están utilizando siguen siendo adecuados para el niño, y también evaluarán el programa de refuerzo para asegurarse de que no sólo los tipos de refuerzo son adecuados, sino también el momento y la frecuencia de los mismos.
En muchos sentidos, la terapia ABA aborda la regresión en los niños pequeños autistas volviendo a enseñar las habilidades. Mediante la integración de elementos como una rutina estructurada y horarios visuales, los terapeutas también pueden trabajar para reducir la ansiedad que el niño pueda estar sufriendo y que podría estar causando la regresión.
¿Cómo es la meseta?
La meseta, por su parte, implica que el niño no progresa en la adquisición o el desarrollo de habilidades al mismo ritmo que antes. No pierden las habilidades que ya han adquirido, pero parece que ya no tienen capacidad para adquirir nuevas habilidades.
Los progresos que antes hacían pueden ralentizarse considerablemente o detenerse por completo. Esto puede implicar que no aprendan nuevas palabras o que no progresen en los juegos sociales, aunque antes estuvieran progresando adecuadamente.
La mayor diferencia que notará entre la regresión es que el el niño autista no pierde la capacidad de hacer cualquier cosa que ya hayan aprendido cuando se estancan. Sencillamente, no adquieren ninguna habilidad nueva.
¿Cómo aborda la terapia ABA la meseta?
La terapia ABA suele abordar las mesetas de los niños autistas de forma diferente a la regresión.
Los terapeutas suelen empezar por profundizar en el análisis de datos para identificar las áreas del plan de tratamiento que pueden necesitar ajustes. Esto podría incluir la modificación de los objetivos del niño para que sean más apropiados y realistas.
También puede implicar otros cambios en el plan de tratamiento, como los reforzadores, las actividades y la forma de explicar y enseñar las habilidades. A veces, el niño se estanca en su desarrollo porque ya no participa en la terapia o porque los objetivos que se le piden son demasiado difíciles para él.
Corresponde al equipo terapéutico llegar al fondo de las razones del estancamiento para poder atender a los niños autistas lo mejor posible y ayudarles a alcanzar sus objetivos.
Blue Gems ABA aborda tanto la regresión como la meseta en niños autistas
Los niños autistas pueden experimentar regresiones y estancamientos en algunos momentos de su desarrollo. Mediante una reevaluación del plan de tratamiento y de las causas subyacentes, la terapia ABA puede ayudar al niño a volver a encarrilar el desarrollo de sus habilidades.
En Blue Gems ABANuestros equipos de terapia dependen en gran medida de la recopilación de datos y análisis para tomar decisiones basadas en la evidencia e informadas sobre el plan de tratamiento de terapia ABA de cada niño. Esto nos permite descubrir las razones de la regresión o estancamiento de un niño para que podamos diseñar estrategias para ayudarles a superarlo.
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Preguntas frecuentes
- P: ¿Puede un niño experimentar tanto regresión como meseta?
R: Sí. Un niño puede retroceder en una etapa y estancarse en otra. La terapia ABA se adapta en consecuencia. - P: ¿La regresión es permanente?
R: No necesariamente. Con una intervención temprana y estrategias ABA coherentes, a menudo se pueden recuperar las habilidades. - P: ¿Qué causa las mesetas en los niños autistas?
R: Las causas más comunes son la falta de compromiso, los objetivos poco realistas o las estrategias de motivación insuficientes. - P: ¿Con qué frecuencia deben revisarse los planes de terapia ABA?
R: Las revisiones periódicas de los datos ayudan a garantizar que el plan sigue siendo eficaz y se ajusta a las necesidades del niño. - P: ¿Son importantes los reforzadores en ambos casos?
R: Por supuesto. Los reforzadores adecuados, el momento oportuno y la frecuencia son cruciales para el progreso continuo en la terapia ABA.




