Cómo deciden los terapeutas de ABA qué conductas no deben tratarse
Los niños con trastorno del espectro autista (TEA) pueden presentar comportamientos que sus compañeros neurotípicos no tienen. Estos comportamientos pueden ir desde la autoestimulación, como el golpeteo excesivo de los pies, hasta conductas repetitivas, como balancearse de un lado a otro, e incluso conductas autolesivas, como golpearse la cabeza.
Estos comportamientos pueden deberse a muchas causas subyacentes, como la hiper o hiposensibilidad a los estímulos sensoriales, las dificultades para procesar la información, la ansiedad y los déficits de comunicación e interacción social.
Uno de los principales beneficios del análisis conductual aplicado (terapia ABA) es que puede centrarse en muchos de estos comportamientos y ayudar a los niños con autismo a gestionar mejor sus emociones, desarrollar habilidades fundamentales y encontrar comportamientos de sustitución para cualquier cosa negativa y/o perjudicial.
Pero, ¿cómo deciden los equipos de terapia ABA qué conductas deben ser un punto focal del plan de tratamiento y qué conductas no van a tratar? Discutiremos ese tema en este artículo.
Principales conclusiones
- La terapia ABA da prioridad a los comportamientos que son perjudiciales, interfieren en el aprendizaje o dificultan el desarrollo social.
- Los comportamientos inofensivos que son apropiados para la edad o cumplen una función de afrontamiento a menudo no se tienen en cuenta.
- El plan terapéutico de cada niño se personaliza mediante evaluaciones exhaustivas que incluyen FBA.
- El contexto social y cultural desempeña un papel a la hora de determinar si se aborda un comportamiento.
- Algunos comportamientos que parecen inusuales pueden ser en realidad beneficiosos para la regulación emocional.
Índice
¿Cómo identifica la terapia ABA los posibles comportamientos a tratar?
Todos los planes de tratamiento de la terapia ABA se basan en los puntos fuertes, los retos, las preferencias y las necesidades de cada niño. Estos se descubren a través de evaluaciones iniciales, que incluyen retroalimentación de los padres y cuidadores, observaciones y experiencia uno-a-uno con el niño.
Como parte de estas evaluaciones, los equipos terapéuticos llevarán a cabo lo que se conoce como Evaluaciones Funcionales de la Conducta (Functional Behavior Assessments, FBA), que ayudarán a descubrir estas características con más detalle. Gracias a estas FBA, el equipo tendrá un conocimiento profundo de los retos a los que se enfrenta el niño, las habilidades que necesita desarrollar, los comportamientos que pueden estar obstaculizando su desarrollo y las preferencias que tiene en cuanto a la forma de interactuar con los demás y los elementos que le motivan a seguir participando y esforzándose.

Una vez realizada la FBA, el equipo terapéutico elaborará una lista de habilidades y conductas que deben incluirse en el plan de tratamiento de la terapia ABA.
Por lo general, estos planes se centran en las habilidades esenciales que el niño necesita desarrollar, así como en los comportamientos que afectan significativamente a su capacidad de aprendizaje y funcionamiento.
¿Qué tipos de conductas no suelen abordarse en la terapia ABA?
Como padre, usted puede notar que el plan de tratamiento de terapia ABA de su hijo no se dirige a algunos comportamientos atípicos que su hijo exhibe. Esto podría incluir algunos comportamientos de estimulación u otros que usted puede notar que son exclusivos de su hijo y no de sus compañeros neurotípicos.
Esto se debe a que la terapia ABA no suele centrarse en conductas que son inofensivas y que no les impiden adquirir habilidades, comunicarse o llevar a cabo responsabilidades esenciales de la vida diaria.
Los terapeutas de ABA también evaluarán la edad del niño, sus antecedentes culturales y otros factores a la hora de decidir si se centran o no en ellos en un plan de tratamiento. La vara de medir a este respecto es si el comportamiento es socialmente aceptable y apropiado para su edad.
Es posible que oiga referirse a los comportamientos que la terapia ABA no aborda como "neutros". No es que no se reconozcan como atípicos; es que no causan daño físico al niño, a otros o a la propiedad; no interfieren en el desarrollo del niño; y son socialmente aceptables y apropiados para su edad.
Los niños con TEA pueden mostrar muchos de estos comportamientos atípicos, pero es importante reconocer que algunos de ellos pueden estar ayudándoles a afrontar sus sentimientos. Por ejemplo, si se golpean repetidamente el regazo con las manos cuando hay mucha gente, puede ser una forma de centrarse y reducir la ansiedad que puedan sentir.
En este sentido, el comportamiento no es perjudicial ni obstaculiza su desarrollo. De hecho, podría ser beneficioso para ellos.
En todo caso, los terapeutas ABA pueden ayudar al niño a gestionar sus emociones, como la ansiedad y la sensación de agobio, proporcionándole herramientas sensoriales como juguetes inquietantes o auriculares con cancelación de ruido.
Blue Gems ABA evalúa todos los comportamientos para los planes de tratamiento
A veces, los terapeutas ABA deciden no tratar determinados comportamientos de los niños con TEA. Puede haber muchas razones para ello, por ejemplo, si no son perjudiciales, son apropiados para la edad, socialmente aceptables y no obstaculizan las capacidades de aprendizaje o el desarrollo del niño.
En Blue Gems ABAAdemás, realizamos evaluaciones exhaustivas en las fases iniciales y a lo largo de la terapia para garantizar que cada plan de tratamiento refleje las habilidades esenciales que el niño necesita desarrollar y los comportamientos que necesita sustituir. De esta manera, nos aseguramos de que cada niño que servimos está siendo apoyado de la mejor manera posible.
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Preguntas frecuentes
- P: ¿Por qué no se abordan todas las conductas atípicas en ABA?
R: Si un comportamiento es inofensivo, adecuado a la edad y no interfiere con el aprendizaje o la seguridad, normalmente no se considera un objetivo. - P: ¿Qué es un comportamiento "neutro"?
R: Un comportamiento atípico pero no perjudicial ni perturbador, que a menudo no se aborda en la terapia. - P: ¿Cómo se seleccionan las conductas para el tratamiento?
R: Mediante Evaluaciones Funcionales del Comportamiento y la aportación de los cuidadores, centrándose en las necesidades individuales del niño. - P: ¿Pueden ser útiles los comportamientos autoestimulantes?
R: Sí. Algunas conductas de estimulación ayudan a regular las emociones y a controlar la ansiedad. - P: ¿Cambiará el plan de mi hijo con el tiempo?
R: Sí, los planes ABA son dinámicos y se actualizan periódicamente en función de los progresos y las reevaluaciones.



